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“La Salud en la Agenda de Desarrollo post
2015”
Transcripción de la conferencia
pronunciada por la Dra. Margaret Chan, Directora General de la Organización
Mundial de la Salud, el 18 de Julio del 2014, en el Salón de
Actos “Camilo Cienfuegos Gorriarán” del Ministerio
de Salud Pública de la República de Cuba.
Ministro Morales, honorables Ministros, distinguidos participantes,
colegas de las Naciones Unidas, amigos de la Salud Pública:
Señoras y señores:
Constituye un gran honor para mí haber sido invitada a expresarles
mis ideas sobre salud en la agenda de desarrollo post 2015. Antes de
hacerlo, quisiera compartir con ustedes lo siguiente. Es la primera
vez en la historia de la Organización Mundial de la Salud que
Cuba preside la Asamblea Mundial de la Salud. Quiero agradecer a este
país por darme la oportunidad de contar, durante el pasado mes
de mayo, como Presidente en la Asamblea Mundial de la Salud, al Ministro
de Salud Pública de Cuba, Dr. Roberto Morales Ojeda. Como Presidente
de la Asamblea Mundial, [el Dr. Ojeda] trabajó en todos los frentes,
interviniendo en los momentos en que la discusión y el debate
se tornaron muy difíciles. No debe constituir una sorpresa cuando
se tienen 193 países que no se ponen de acuerdo sobre importantes
aspectos. Lo que trato de decirles es que él hizo un buen trabajo.
Con su ayuda logramos concluir en el tiempo previsto la Asamblea Mundial
de la Salud.
Ahora, de vuelta al tema central de mi discurso, quiero decirles que
los Objetivos de Desarrollo del Milenio tuvieron un gran impacto en
el enfoque, y moldearon la cooperación internacional, para el
desarrollo en los últimos 10 a 15 años.
Muchas personas me preguntan si la salud continuará o no siendo
importante en la agenda de desarrollo post 2015. La respuesta es sí,
sí y sí. En cualquier agenda de desarrollo post 2015,
si la salud no está incluida, algo anda mal. ¿Están
de acuerdo o no? Sí, y por supuesto, ¿por qué la
salud es tan importante? La salud es una condición previa para
el desarrollo. También se beneficia del desarrollo. Además,
los indicadores de salud son una buena forma de medir el progreso en
el desarrollo.
La salud es importante, pero durante los últimos 10 a 15 años,
donde hemos luchado por alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio,
el mundo ha cambiado mucho. Hemos comenzado a ver algo muy preocupante,
que es la desigualdad en la salud. La desigualdad está creciendo
en todos los países y se encuentra en su peor momento en los
últimos 50 años. El clima está cambiando, y el
cambio climático, con sus muchas consecuencias para nuestro planeta,
representa una cuestión definitoria en el siglo XXI. Ante este
panorama, los desafíos para la salud se han tornado cada vez
más complejos.
La salud está adquiriendo importantes dimensiones políticas
que a menudo hacen que los beneficios de la salud de las personas se
enfrenten a poderosos intereses económicos. Por consiguiente,
para elaborar cualquier agenda de desarrollo sostenible, se debe prestar
especial atención a abordar los determinantes socioeconómicos
y medioambientales de la salud, para alcanzar la salud que requieren
las personas de nuestro planeta tierra.
En siglos pasados, el mejoramiento del nivel de vida, la nutrición
y la higiene medio-ambiental redujeron las muertes por enfermedades
infecciosas, disminuyeron las epidemias, mejoraron la salud y prolongaron
la esperanza de vida considerablemente. Sin embargo, hoy sucede lo contrario,
pues la salud en todas partes está siendo moldeada por fuerzas
poderosas y se producen importantes cambios, como el envejecimiento
poblacional, la rápida urbanización y la globalización
de estilos de vida no saludables.
El crecimiento económico, la modernización y la urbanización
han ampliado en gran medida el acceso y la proliferación global
de estilos de vida no saludables que ponen en peligro la salud. Bajo
la presión de estas fuerzas, las enfermedades crónicas
no transmisibles, incluidas las enfermedades cardíacas, el cáncer,
la diabetes, las enfermedades respiratorias crónicas y la salud
mental, han superado a las enfermedades transmisibles como las principales
causas de mortalidad y morbilidad a nivel mundial.
A medida que los ingresos aumentan, los países se convierten
en objetivos atractivos y en los nuevos mercados se produce un crecimiento
en la promoción y venta de productos del tabaco, así como
alimentos y bebidas no saludables, incluido el alcohol.
Sé que ésta es también la situación en
Cuba. En mis conversaciones con el Ministro de Salud tuve conocimiento
que algunos jóvenes fuman y consumen alcohol, lo que constituye
un problema a enfrentar. Por favor, los exhorto a asegurarse de no dejar
que todos estos factores de riesgo impidan el progreso de su país,
porque ustedes necesitan un pueblo educado y sano para apoyar la transformación
económica en la que su país se adentra.
Debido a la presión del agresivo mercado de la industria sobre
los países de todo el mundo, las personas cambian de una dieta
tradicionalmente saludable a una dieta occidentalizada, con su fuerte
dependencia de alimentos altamente procesados. Estos alimentos son ricos
en grasa, azúcar y sal, pero bajos en nutrientes esenciales.
Son, además, económicos y convenientes, con su prolongado
tiempo de conservación y un sabor casi irresistible. Como resultado,
la comida chatarra se está convirtiendo en el nuevo alimento
básico mundial. De igual forma, la demanda de carne se ha incrementado,
obligando a muchos países a modificar de manera radical sus prácticas
agrícolas tradicionales. Me gustaría alentarlos a no repetir
en Cuba en el proceso de modernización y transformación
económica algunos de los errores que otros gobiernos han cometido.
Con el progreso de las sociedades, más personas abandonan las
labores que requieren esfuerzo físico intenso para realizar trabajos
sedentarios asistidos por computadoras. Los niños pasan su tiempo
libre frente a las pantallas del televisor o la computadora, o escribiendo
mensajes desde dispositivos portátiles. En muchas grandes ciudades
de África y Asia, las autoridades municipales consideran más
económico importar alimentos altamente procesados en lugar de
cosechar productos frescos en el interior de las ciudades. Ello acaba
con el sustento de los pequeños agricultores y acelera aún
más la migración desde áreas rurales a urbanas,
con todas sus consecuentes amenazas para la salud.
Estoy tan contenta de ver a su Excelencia, el Ministro de la Agricultura
y otros líderes de la educación, la ciencia y la tecnología.
Por favor, no cometan los mismos errores.
Trabajar de manera aislada, solos, no es una opción. La agricultura,
la salud, la educación, la buena nutrición, el agua potable
y el saneamiento deben unirse de forma integrada para lograr la sinergia
con el fin de mejorar la salud y el desarrollo sostenible.
El ministro Morales no me pagó para que dijera todas estas
cosas. Como Presidente de la Asamblea Mundial de la Salud, él
vio de primera mano en el debate en la Organización Mundial de
la Salud cuando 193 países se reunieron para hablar sobre los
retos para la salud y para el desarrollo sostenible. Si los pueblos
no reciben servicios integrados, los países no van a alcanzar
los sueños de desarrollo sostenible.
Señoras y señores:
Estamos viviendo en un mundo de extremos, poblado por un número
creciente de países ricos llenos de personas pobres. Parte del
mundo está literalmente comiéndose a sí mismo hasta
la muerte. La otra parte se muere de hambre. El hambre y la desnutrición
son en especial problemas persistentes. En los últimos veinte
años, la prevalencia mundial de la anemia apenas ha variado,
solo con una ligera disminución. Debemos preguntarnos qué
ha fallado. La epidemia de la obesidad ha ido empeorando por más
de tres décadas, en lugar de mejorar. La OMS estima que la prevalencia
de la obesidad se ha más que duplicado en cada región
del mundo desde 1980.
Como muchos países, Cuba también se preocupa por la
prevalencia del sobrepeso y la obesidad de sus niños. Según
planteó uno de sus investigadores, una abundancia de niños
con sobrepeso se traduce fácilmente en una abundancia de adultos
con enfermedades crónicas y en una carga financiera insostenible
para el sistema de salud.
Señoras y señores:
El cambio de las enfermedades infecciosas a las enfermedades crónicas
no transmisibles como las principales causas de muerte a nivel mundial
tiene una profunda repercusión. Este es un cambio sísmico
que requiere modificaciones radicales desde las propias bases de pensamiento
de la salud pública.
La mayoría de los sistemas de salud en el mundo en desarrollo
fueron creados para el manejo de eventos breves, como el nacimiento
o las infecciones agudas. No fueron creados para el manejo a largo plazo
de padecimientos crónicos, con sus costosas y exigentes complicaciones.
La salud pública tiene que mover su centro de atención
de la cura a la prevención, de una atención a corto plazo
a una atención a largo plazo, del parto, las vacunas y los antibióticos
a cambiar el comportamiento humano, de actuar aisladamente a actuar
de manera concertada con múltiples sectores y asociados. Por
ello, es muy bueno ver a tantos sectores del gobierno representados
en esta conferencia.
Queda claro que la prevención es por mucho la mejor opción
pero, como estrategia de cara al futuro, tiene dos retos principales.
En primer lugar, las causas que dan origen a las enfermedades crónicas
se encuentran en sectores no sanitarios, y aún así, la
salud enfrenta lo peor de estas enfermedades, pero posee poco control
sobre los factores de riesgo. La salud y sus profesionales pueden abogar
por legislaciones sólidas en materia de tabaquismo y alcoholismo,
más ejercicio y una dieta más saludable.
Nosotros podemos tratar las enfermedades e incluso emitir las facturas
médicas. No obstante, el sector de la salud por sí solo
no puede rediseñar los entornos sociales para promover estilos
de vida más saludables. El desempeño y la contribución
de la educación, la agricultura, la nutrición, el medioambiente
y el comercio son decisivos. Un enfoque multisectorial es importante
para promover un estilo de vida saludable y para reducir la carga de
las enfermedades crónicas no transmisibles.
Hay algo muy positivo que veo en Cuba. Esta es mi tercera visita a
este país maravilloso. Cada vez que vengo veo avances. Hay algo
que todavía no he visto, ustedes no tienen muchos establecimientos
de comida chatarra, por el momento. Y en el sector de la economía,
estoy segura de que algunos de ellos ya están presentes aquí.
En las transformaciones económicas que están llevando
a cabo, la inversión extranjera directa es importante. Los cubanos
son personas inteligentes. Ustedes necesitan hacer sus cálculos
y estudios económicos cuidadosamente. No les estoy diciendo lo
que deben hacer, sólo les aconsejo que no repitan los errores
de tantos otros países. La comida chatarra perjudicará
a sus hijos.
La segunda razón por la que la prevención es tan difícil,
es porque los poderosos intereses económicos manejan la globalización
de estilos de vida no saludables. El dinero habla, ¿no es así?
El poder económico se traduce fácilmente en poder político.
Los argumentos económicos ganan en muchos casos en demasiados
países, pero esto no sucede siempre. ¡Gracias a Dios!
Algunos gobiernos asumen una posición valerosa al colocar la
salud por encima de los temores económicos infundados. Este es
otro cambio necesario en la medida en que el mundo avanza hacia la era
de desarrollo post 2015.
Los gobiernos no pueden asumir que las enfermedades crónicas
son sólo un problema de salud que el sector de la salud puede
manejar por sí solo. Nosotros no podemos hacerlo. En lo concerniente
al trabajo de prevención, los gobiernos necesitan asumir y ejercer
una responsabilidad primordial.
Las políticas públicas preventivas coherentes y cohesionadas
son necesarias. Las políticas públicas son fundamentales
para modificar los entornos donde los consumidores puedan tomar decisiones
saludables, ya sea decidir si caminar, montar bicicleta o conducir un
auto, o dejar el hábito de fumar debido a precios demasiado elevados,
o comer más frutas y vegetales que carne, porque son mucho más
saludables. Ciertamente, los consumidores individuales tomarán
sus decisiones, pero el gobierno tiene que proporcionar un entorno saludable
para que ellos decidan.
Sólo el compromiso a los más altos niveles gubernamentales
es suficiente para garantizar que todos los sectores del gobierno desempeñen
su papel en la reducción de los factores de riesgo para las enfermedades
crónicas no transmisibles debido a que los costos de manejo,
tratamiento y pago del tratamiento de las enfermedades crónicas
no transmisibles no son asequibles, incluso para los países más
ricos del mundo.
Sólo quisiera referirme a una estadística. La FDA (la
Autoridad Reguladora de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos de
América), aprobó 12 terapias para el tratamiento del cáncer,
y 11 de dichos tratamientos cuestan 100 mil dólares por persona
al año. ¿Cuántos países o individuos pueden
pagar ese precio? ¿Cuántos países pueden darse
el lujo de pagar este tratamiento a sus ciudadanos?
Por tal razón, quisiera felicitar a los científicos
e investigadores cubanos por su compromiso con la solidaridad, por su
compromiso con el mejoramiento de la salud del pueblo y por las grandes
investigaciones y desarrollo que han alcanzado en el tratamiento de
las enfermedades crónicas no transmisibles, así como en
el tratamiento del cáncer. El fruto de esta ardua labor beneficiará
a muchas personas en todo el mundo.
Como planteaba anteriormente, cada año que visito Cuba veo
grandes avances. Esta mañana visité tres institutos, y
fui testigo y debatí con los científicos acerca del excelente
progreso que han alcanzado. Ustedes lo están haciendo no sólo
por el beneficio y el bienestar de su propio pueblo, sino también
por el mejoramiento de la salud de los pueblos de este mundo. En nombre
de la OMS, quisiera felicitarlos a todos por su compromiso, solidaridad
y exhortarlos a continuar realizando un buen trabajo.
Ahora permítanme concluir comentando cómo veo el objetivo
de la salud en la agenda de desarrollo post 2015, entre los muchos objetivos
que están siendo discutidos y debatidos por los países
del mundo. Veo muchas señales alentadoras por parte de los países,
las sociedades civiles y otras entidades no estatales de que el impulso
para reducir la mortalidad materno-infantil debe continuar y coincido
plenamente con ellos en este sentido. De igual forma, el mundo no se
atreve a disminuir su presión para detener el VIH/SIDA, la tuberculosis,
el paludismo y las enfermedades tropicales desatendidas. La historia
nos cuenta que, si la complacencia se establece, estas enfermedades
resurgirán con más fuerza y nos ocasionarán muchas
dificultades.
El brote de Ébola que afecta actualmente a África Occidental
y la aparición de un nuevo coronavirus en el Oriente Medio son
fuertes avisos de la constante amenaza que representan las enfermedades
infecciosas. Y es claro que en esta región, el virus de Chikungunya
está afectando en gran medida. Los países del mundo se
percatan además de que las enfermedades crónicas no transmisibles
ocupan una posición importante en la agenda de desarrollo post
2015 como parte del objetivo de salud.
La cobertura universal de salud constituye uno de los objetivos sociales
más poderosos entre todas las opciones de políticas, y
según hemos conocido de muchos debates de economistas del mundo,
la igualdad social se traduce en cohesión y estabilidad. Así
que, señoras y señores, si a estos temas se les confiere
la debida importancia y prioridad en el objetivo de la salud en la próxima
agenda de desarrollo, podremos esperar un futuro más saludable
para nuestros niños y para nuestro planeta.
Permítanme una vez más agradecerles su generosidad,
agradecerles por invitarme a compartir con ustedes mis pensamientos
acerca de los retos de la salud para el mundo y continuar adelante.
Una vez más, muchas gracias.
Dra. Margaret Chan
La Habana
Cuba
18 de Julio del 2014
Nota del Editor: La transcripción de la conferencia de la Dra.
Margaret Chan fue tomada de: http://www.cubadebate.cu/opinion/2014/07/18/si-la-salud-no-se-incluye-en-la-agenda-de-desarrollo-algo-anda-mal/.
Fecha de última visita: 24 de Septiembre del 2014.
Sobre la Autora
La Dra. Margaret Chan (de nombre completo Margaret Chan
Fung Fu-chun) nació en Hong-Kong en 1947, es graduada de Medicina,
ha servido como Directora de Salud del Gobierno de Hong-Kong (entre
1994-2003), actuó como representante del Director General de
la Organización Mundial de la Salud (OMS) para la Influencia
pandémica, y como Directora General Asistente para Enfermedades
Transmisibles de la OMS (entre 2003-2006); y dirige la organización
desde el año 2006.
La Dra. Chan entró a formar parte del Gobierno
de Hong Kong como funcionario médico en 1978. En 1989, fue promovida
a Directora Asistente del Departamento de Salud. En 1992, ocupó
el cargo de Subdirectora del departamento, y en 1994 se convirtió
en la primera mujer que actuó como Directora General. Durante
su actuación dentro del Departamento de Salud del Gobierno de
Hong Kong se destacó en el afrontamiento y resolución
de las pandemias de la influenza aviar H5N1 (1997) y el virus del SARS
(2003). La actuación de la Dra. Chan fue decisiva en el control
de la influenza H5N1 cuando ordenó el sacrificio de 1.5 millones
de aves desafiando críticas y posturas encontradas del empresariado
local.
La Dra. Chan dejó el Gobierno de Hong Kong en
2003 para unirse a la OMS. Dentro de esta organización se desempeñó
en las áreas de control y resolución de la pandemia de
influenza y otras enfermedades transmisibles entre los años 2003-2006.
La Dra. Chan fue electa al cargo de Directora General
de la OMS por acuerdo del Buró Ejecutivo de la organización
en el año 2006, para suceder al Dr. Anders Nordström; y
ratificada de inmediato tras una reunión extraordinaria de la
Asamblea Mundial de la Salud. A la conclusión de este mandato
en el año 2012, el Buró Ejecutivo de la OMS la propuso
para un segundo período de actuación (que debe concluir
en el 2017), nominación que fue avalada por la Asamblea Mundial
de la Salud.
La Dra. Chan ha considerado como los ejes de su actuación
la mejora de la salud de las personas en África y la salud de
las mujeres.
Entre los reconocimientos y distinciones que la Dra. Chan
ha recibido, se destaca la Orden del Imperio Británico.
Nota del Editor: La ficha biográfica de la Dra. Margaret Chan
ha sido compuesta con datos obtenidos de: http://en.wikipedia.org/wiki/Margaret_Chan/.
Fecha de última visita: 12 de Octubre del 2014.
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