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Importancia de
la malnutrición por defecto entre los pacientes hospitalizados.
Todos los pacientes
se deberían beneficiar con un programa de detección de
carencias nutrimentales y de su solución en el hospital. Esta
práctica contribuirá, sin dudas, a reducir al mínimo
los riesgos de complicaciones, acortar el tiempo de internación
y disminuir los costos hospitalarios.
Ya desde las primeras
décadas del siglo actual que culmina, los médicos se interesaron
por estas cuestiones. En los últimos 25 años se han publicado
numerosos estudios a escala internacional en relación con el
tema de la desnutrición de los pacientes hospitalizados, y se
ha observado que en algunos la frecuencia de individuos desnutridos
es considerable (30 - 70%), aún en países de elevado desarrollo
económico y social. Pero lo más alarmante fue que una
proporción significativa de estos enfermos habían ingresado
con un estado nutricional normal, por lo que determinadas prácticas
realizadas sobre ellos los condujeron a un deterioro progresivo del
estado nutricional y metabólico.
Muchos pacientes
llegan a nuestros hospitales en estados de desnutrición marginal
consecutivos a enfermedades, mientras que otros pierden peso corporal
rápidamente después del ingreso. Por lo general se acepta
que la malnutrición energético-nutrimental es bastante
común entre los pacientes con enfermedades de solución
clínica o quirúrgica. Entre estos últimos, la morbilidad
y mortalidad posoperatoria es significativamente mayor.
Se ha definido
a la Nutrición Clínica como la ciencia de la nutrición
aplicada al logro, restablecimiento o mantenimiento del estado de salud
en un contexto clínico dado, como puede ser un enfermo hospitalizado.
Como resultados de la revolución científico-técnica
de las últimas 4 décadas, y con el surgimiento del Complejo
Médico-Industrial, se ha hecho posible perfeccionar a niveles
nunca antes imaginados la realización y sustitución de
funciones digestivas, con la administración de nutrimentos listos
para ser utilizados en diversos segmentos anatómicos del subsistema
digestivo, y lograr así su incorporación en las diferentes
rutas metabólicas de los sistemas celulares.
Por otro lado, el
conocimiento aportado por las investigaciones más recientes sobre
este subsistema -y en particular, el intestino delgado y grueso-, ha
permitido que a éste se le reconozca su verdadera dimensión
integral dentro del organismo, no sólo como órgano digestivo
y absortivo, sino como un ecosistema con funciones neuroendocrinas,
inmunológicas, moduladoras y, en definitiva, integradoras de
las funciones metabólica y homeostática.
La tecnología
ha progresado geométricamente en los años recientes con
el desarrollo de mezclas, sustratos órgano-específicos
enterales y parenterales, sistemas novedosos de evaluación y
monitoreo, y una mejora ostensible en la calidad, seguridad y eficacia
de los procedimientos. El apoyo alimentario nutrimental y metabólico
evoluciona con rapidez dentro de la Bioquímica Clínica
Práctica, en la cual los nutrimentos como sustratos serán
formulados para reforzar, incrementar, en fin, modular funciones celulares,
no sólo en condiciones normales, sino también bajo una
variedad amplia de condiciones fisiopatológicas.
Todo lo anterior
ha conducido al hecho de que el apoyo alimentario-nutrimental y metabólico
de los pacientes transite por un camino donde sólo es posible
su cabal comprensión y solución mediante una orientación
sistémica, integrada, multidisciplinaria e interdisciplinaria.
La composición de los Grupos de Apoyo Nutricional (GAN) por médicos,
enfermeros, nutricionistas-dietoterapeutas, farmacéuticos, fisiológos,
bioquímicos, con una participación cada vez más
activa de psicólogos y especialistas en Laboratorio Clínico,
y las industrias alimentaria y médico farmacéutica, ha
posibilitado la búsqueda de soluciones a problemas nutricionales
y metabólicos por medio de nuevos sustratos y vías de
alimentación-nutrición.
El apoyo alimentario-nutricional
constituye un instrumento inestimable dentro del arsenal terapéutico
de la práctica médica diaria, aunque este hecho, lamentablemente,
no es comprendido aún por muchos de nuestros profesionales. El
nivel de eficiencia de la ayuda nutricional no presenta su expresión
máxima por: 1) Falta de formación específica en
Nutrición Clínica de médicos, enfermeros y farmacéuticos,
y 2) Ausencia de los GAN en las instituciones hospitalarias, y 3) Subestimación
y falta de confianza con respecto al dietista y farmacéutico.
La experiencia en
muchos centros hospitalarios de renombre demuestra que en el campo de
la Nutrición Clínica se encuentran involucrados diversos
profesionales que constituyen un equipo de expertos y líderes
de opinión con el objetivo común de proporcionar a los
pacientes el cuidado nutricional más apropiado de acuerdo con
sus necesidades.
Dr. Jesús
Barreto Penié.
Jefe del Grupo de Apoyo Nutricional (GAN).
Hospital Clinico-Quirúrgico"Hermanos Ameijeiras".
Dirección
de Correo electrónico: Dr. Jesús
Barreto Penié