Comentario al artículo:
Studley HO. Percentage of weight loss. A basic indicator of surgical
risk in patients with chronic pectic ulcer [JAMA 1936;106(6):458-60].
En esta artículo
clásico Hiran O. Studley describe, por primera vez en 1936, la
importancia de la pérdida de peso como indicador de riesgo quirúrgico
en los pacientes operados por úlcera péptica. Han transcurrido
desde entonces 65 años y el porcentaje de pérdida de peso
respecto al peso habitual continúa siendo mejor índice
asociado a desnutrición.
En su trabajo los
autores estudian 50 pacientes con úlcera péptica crónica
que no respondieron al tratamiento médico y fueron sometidos
a tratamiento quirúrgico mediante cirugía programada.
En 46 pacientes se disponía de datos que permitían el
estudio de varios factores relacionados con la mortalidad como la edad
del paciente, la presencia de enfermedades cardiovasculares, la localización
de la úlcera, el tipo de operación, la duración
de la operación y el cirujano que la realiza. No se pudo encontrar
una asociación de ninguno de estos factores con la mortalidad.
Sin embargo, pudo observar que los pacientes que fallecieron habían
perdido una proporción importante de peso, de tal forma que entre
los 18 pacientes que habían perdido más de un 20% del
peso habitual fallecieron 6 (33,3%), mientras que entre los que habían
perdido menos del 20% del peso habitual solamente falleció un
paciente (3,5%) y la causa de la muerte se debió a ileo mecánico
(Gráfico de los Resultados).
En este artículo
no se realizó análisis estadístico de los datos,
pero hemos podido comprobar que el valor de según el test exacto
de Fischer es de 0,01. Expresado en medidas actuales de riesgo esto
representa un riesgo relativo de muerte de 9,3 (IC 95% 1,22-71,24) para
los pacientes que presentan una pérdida de peso mayor del 20%
respecto a los que pierden menos de un 20%. Es decir el riesgo de muerte
es 9,3 veces superior en estos pacientes.
Desde entonces se
han publicado numerosos trabajos que han confirmado la observación
del Dr. Studley, y se ha intentado refinar el valor pronóstico
de estado nutricional con parámetros más sutiles como
medidas antropométricas, valoración de proteínas
plasmáticas, o valoración del estado inmunológico.
Sin embargo, ninguno de estos índices han aportado una mejora
sustancial a los datos aportados por Studley. Tan sólo en los
últimos años la aparición de la "valoración
subjetiva global" (Detsky, 1984), ha conseguido mejorar el valor
pronóstico de la pérdida de peso, al ponderar esta medida
por su evolución en el tiempo e incluir otros parámetros
clínicos en la valoración del paciente. No obstante, el
peso continúa siendo el dato más importante en la valoración
del paciente.
No deja de ser curioso
que en esta época con un desarrollo tecnológico tan avanzado,
un parámetro tan simple como la pérdida de peso continúe
siendo el mejor método de valoración nutricional de los
pacientes. Probablemente esto se debe a que no disponemos todavía
de conocimientos y metodología que permitan valorar el impacto
de la desnutrición sobre la función del organismo y de
la célula. Y, paradójicamente, no deja de ser sorprendente
que en algunas plantas de los hospitales no se disponga de básculas
o tallímetros, o que disponiendo de ellas pesar al paciente sea
la excepción en lugar de la regla, o que en casi ningún
hospital haya un control de la precisión y funcionamiento de
estos aparatos. De hecho en muchos centros es más fácil
conseguir un TAC que el peso del enfermo.
Si el estado de
nutrición influye en el riesgo quirúrgico del paciente,
surge la pregunta de si podemos revertir este riesgo con el soporte
nutricional. Desde el estudio del Veterans Affairs Total Parenteral
Nutrition Cooperative Study Group. Sabemos que la nutrición parenteral
perioperatoria mejora el pronóstico de los pacientes severamente
desnutridos, pero aumenta los riesgos de los pacientes con desnutrición
moderada. Ello plantea a su vez varias cuestiones: Primero: probablemente
el tipo de nutrición parenteral que estamos utilizando no es
suficientemente bueno y es necesario refinar las soluciones de nutrición
parenteral y de los nutrientes que administramos por vía intravenosa.
Segundo: probablemente la nutrición por vía enteral ejerce
un efecto adicional más allá de la función plástica
y energética de los nutrientes, ya que las complicaciones de
la alimentación enteral son inferiores a las de la nutrición
parenteral independientemente de las complicaciones relacionadas con
el catéter. Tercero: la disponibilidad y eficacia de nuevos métodos
de alimentación artificial nos obligan a médicos y cirujanos
a seleccionar más cuidadosamente el método terapéutico
en los pacientes. No deja de ser llamativo que en el año 2001
ante ciertas intervenciones de cirugía mayor, se haga sistemáticamente
una valoración preanestésica y se omita la valoración
del riesgo nutricional e incluso simplemente pesar al paciente.
Dr. Gonzalo Martín
Peña. Profesor Asociado. Universidad Alfonso X El Sabio. Villanueva
de la Cañada. Madrid.
Referencias.
Detsky
AS, Baker JP, Mendelson RA y cols.: Evaluating the accuracy of nutritional
assessment techniques applied to hospitalized patients: methodology
and comparisons. JPEN J Parenter Enteral Nutr 1984;8(2):153-9.
The
Veterans Affairs Total Parenteral Nutrition Cooperative Study Group.
Perioperative parenteral nutrition in surgical patients. N Engl J Med
1991;325:525-32.
Nota del Editor:
Este Comentario apareció originalmente en la Sección Clásicos
En Nutrición, de la revista Nutrición Hospitalaria 2001;16(4):140-3.
La versión que aquí se presenta ha sido transcripta tal
y cual aparece en el original. Se ha respetado la ortografía
y la puntuación del artículo original. Si se encontrara
algún error de ortografía y/o puntuación, es responsabilidad
del Editor del Sitio.
El Comentario del
Dr. Martín Peña y el artículo del Dr. Studley se
reproducen aquí gracias a la gentileza del Dr. Jesús M.
Culebras Fernández, de la Sociedad Española de Nutrición
Parenteral y Enteral (SENPE), y Editor de "Nutrición Hospitalaria",
publicación oficial de la Sociedad. Nuestros agradecimientos
al Dr. Culebras Fernández por su contribución y apoyo
al Sitio de nuestra Sociedad.
Clásicos
en la Nutrición. Studley HO. Percentage of weight loss. A
basic indicator of surgical risk in patients with chronic pectic ulcer.
JAMA 1936;106(6):458-60.