La sonda Levin es un estándard de los cuidados hospitalarios.
Fue diseñada por un médico norteamericano, el Dr. Abraham
Louis Levin (1880-1940).
La sonda Levin es de un indistinguible color rojo, está construída
de caucho duro, presenta una sola luz, tiene la punta cerrada, y cuatro
orificios laterales cerca de la punta. Midiendo de la punta de la sonda
hacia atrás, se observan marcas en forma de una, dos, tres y
cuatro rayas, que indican longitudes en 37, 54, 67 y 68 centímetros,
respectivamente. La finalidad de estas marcas es orientar al personal
de salud sobre la longitud de la sonda a introducir. La distancia de
la arcada dentaria hasta el cardias depende del sexo (léase género)
del paciente. En el hombre, esta distancia es de unos 40 cm. En la mujer,
es de 37 cm. Esto quiere decir que, en el caso de un adulto, la sonda
debe introducirse por lo menos hasta la segunda marca (54 cm) para asegurar
que quede colocada en la cavidad gástrica. Si se quiere que la
sonda Levin se quede colocada en el esófago, se debe introducir
hasta unos 3 cm antes de la primera marca.
Las sondas Levin tienen 115 cm de longitud, y vienen en calibres de
12F - 20F (1 F = 0.33 mm). Por consiguiente, una sonda Levin 18 F tiene
unos 6 mm de diámetro (referido al diámetro externo).
La sonda Levin se usa primariamente para la aspiración del material
contenido en el interior del estómago, y la descompresión
de la cavidad gástrica, tal y como se desea en los estados post-operatorios
de la cirugía gastrointestinal.
Las sondas Levin de la última generación se construyen
de material plástico transparente, para permitir la inspección
del material gástrico aspirado. El diámetro interno de
estas nuevas sondas Levin es mayor, lo que facilita la aspiración
del material contenido en el estómago.
La biocompatibilidad del material con el que está construída
la sonda Levin es pobre, por lo que la probabilidad de desarrollar lesiones
por decúbito a cualquier nivel, desde las nares hasta el esófago,
es elevada. El calibre de la sonda Levin es muy grueso. La sonda Levin
se endurece con el calor corporal y las secreciones gástricas,
lo que incrementa el riesgo de desarrollo de lesiones por decúbito.
Estas características obligan a cambiar la sonda Levin cada 7
- 10 días en aquellos casos de intubación nasogástrica
prolongada.
La sonda Levin no está diseñada para la conducción
de esquemas de nutrición prepilórica. En aquellas circunstancias
en que sea necesario la administración de nutrientes en la luz
gástrica, instale sondas biocompatibles, de calibre fino o mediano,
construídas de poliuretano o silicona.